DESMONTANDO MITOS: ¿LAS MOTOS SON MÁS PELIGROSAS QUE LOS COCHES?
- Eduardo Cruz
- 21 ene
- 3 Min. de lectura
Las motos han sido durante mucho tiempo objeto de controversia en cuanto a su seguridad, con frecuencia asociadas a accidentes graves y a una mayor exposición al riesgo en comparación con los coches. Desmontar algunos mitos y entender los factores detrás de los accidentes puede ayudarnos a ver el panorama de manera más clara.

Mito 1: "Las motos son inherentemente más peligrosas que los coches"
Existen múltiples factores, como el comportamiento del conductor, el entorno de tráfico, las condiciones meteorológicas, y el diseño de la moto, que influyen en la gravedad de los accidentes.
De hecho, la tecnología de seguridad en motocicletas ha avanzado considerablemente en los últimos años, con sistemas como el ABS (sistema antibloqueo de frenos) y el control de tracción, lo que ha reducido significativamente los riesgos.

Mito 2: "Los motociclistas siempre causan más accidentes que los automovilistas"
El estereotipo del motociclista imprudente, que corre a alta velocidad y pone en peligro a los demás, está muy arraigado en la cultura popular. Sin embargo, la realidad es más compleja. Aunque es cierto que algunos motociclistas exhiben conductas de riesgo, estudios han demostrado que muchos accidentes de moto involucran a conductores de coches.
A menudo, los accidentes ocurren porque los automovilistas no ven al motociclista o no calculan correctamente su distancia y velocidad, especialmente en situaciones de tráfico denso o cambios inesperados en las condiciones de la carretera.
Un estudio realizado en Reino Unido reveló que en el 70% de los accidentes que involucran una moto y un coche, la culpa es atribuida al conductor del coche.

Mito 3: "Los motociclistas no pueden protegerse de los accidentes"
Otro mito común es que las motos no ofrecen ninguna forma de protección en caso de accidente. Aunque es cierto que las motos no cuentan con la protección estructural de un coche, los motociclistas pueden reducir el riesgo de lesiones graves mediante el uso de equipos de seguridad adecuados.
De hecho, las investigaciones han demostrado que los motociclistas que usan casco tienen una tasa de mortalidad un 40% menor en caso de accidente. Además, las motos más modernas están equipadas con tecnologías avanzadas de seguridad, como sistemas de frenos antibloqueo (ABS) y estabilización electrónica, que mejoran la maniobrabilidad y reducen el riesgo de caídas.

Mito 4: "Las motos son más peligrosas en las carreteras que en las ciudades"
Aunque el tráfico urbano puede ser caótico, las estadísticas muestran que las motos tienen más probabilidades de sufrir accidentes graves en carreteras rurales y autopistas que en áreas urbanas.
En las carreteras de alta velocidad, las colisiones a mayor velocidad pueden resultar en lesiones más graves, mientras que en las ciudades, a pesar de la mayor cantidad de tráfico, las velocidades son más bajas, lo que reduce la severidad de los accidentes.
Los motociclistas que circulan por zonas rurales o autopistas a menudo se enfrentan a mayores velocidades, condiciones meteorológicas variables y menos vigilancia policial, lo que aumenta el riesgo de accidentes.

Mito 5: "Las motos son solo para personas imprudentes o jóvenes"
Este es otro mito muy común. Aunque es cierto que los motociclistas jóvenes tienden a ser más propensos a involucrarse en accidentes debido a su falta de experiencia, las motocicletas son una opción viable y segura para una amplia variedad de personas, de todas las edades y niveles de experiencia.
Con el entrenamiento adecuado y una conducción responsable, las motos pueden ser una forma de transporte eficiente y placentera.
Aunque es indiscutible que las motos tienen un nivel de riesgo mayor que los coches debido a su menor protección en caso de accidente, esto no significa que sean inherentemente más peligrosas.
La clave para reducir el riesgo de accidente y mejorar la seguridad de los motociclistas pasa por promover una conducción responsable, invertir en tecnología de seguridad avanzada, y sensibilizar tanto a motociclistas como a conductores de coches sobre los peligros compartidos en las vías. Con un enfoque equilibrado y consciente, se puede disfrutar de la moto de forma más segura y responsable.